SOY RESPONSABLE DE MI PROPIO CONOCIMIENTO
El enfoque del modelo basado en competencias se caracteriza por partir
de la noción de que el estudiantado debe adquirir competencias, no
conocimiento. Este enfoque parte de las teorías pedagógico-cognitivas (Navas,
Suárez & Siveira, s.f., p.4) desde las cuales una competencia es una manera
de usar procedimientos de pensamiento en un contexto dado. El enfoque pretende
forjar el saber hacer más que el saber. En vez de centrarse en los y las
docentes, el enfoque de competencias pretende centrarse en el o la estudiante y
se concibe al o a la docente como facilitador(a) del aprendizaje. Lo cual exige
del estudiantado una actitud más activa y comprometida con la compresión de su
proceso de aprendizaje y con su desarrollo (Navas, Suárez & Siveira, s.f.,
p.6).
La principal innovación de esta propuesta consiste en idear una variedad
de laboratorios con características y objetivos diferentes cada uno. Se propone
un Laboratorio Didáctico Curricular (LDC) para realizar lograr competencias
fundamentales sobre trabajo en el laboratorio. El Laboratorio Didáctico de
Profundización (LDP) donde se profundiza sobre lo realizado en el LDC. En el
Laboratorio Didáctico de Física Demostrativo (LDFD) el o la docente demuestra
una noción física ante gran número de estudiantes. El Laboratorio Didáctico
Exploratorio se emplea para indagar sobre algún tema traído a la luz por alguna
situación específica. El Laboratorio Didáctico Libre se usa para contrastar una
hipótesis de estudiantes o docentes aunque no estén en el programa (Navas,
Suárez & Siveira, s.f., p.8). En la propuesta se modifica además la forma
de trabajar en los laboratorios ya que se exige más de cada estudiante al
solicitar informes individuales de las prácticas de laboratorio y corregir sus
errores después de entregados y calificados. Asimismo, se incorpora una fase de
socialización de lo aprendido entre estudiantes, lo cual fomenta el desarrollo
de la expresión oral y la interacción entre pares (Navas, Suárez & Siveira,
s.f., p.13).
Este enfoque se podría aplicar en instituciones con recursos suficientes
ya que requiere no solamente de equipo para experimentar e infraestructura sino
también más tiempo docente pago, lo cual va contracorriente en relación a las
actuales políticas gubernamentales. Se requeriría para implementar este modelo
de “horarios abiertos y flexibles para que el estudiante lleva a cabo la
actividad experimental” (Navas, Suárez & Siveira, s.f., p.11) lo cual dista
mucho de las condiciones reales en que se da la educación pública en Costa
Rica.
El enfoque basado en competencias es una opción muy interesante para
potenciar el aprendizaje desde la experiencia más que la teoría.
Desgraciadamente la propuesta es tan ambiciosa que sería sumamente difícil de implementar
con las condiciones actuales en que se da la educación. Se ocuparían más
recursos para infraestructura, equipo y personal calificado.
Además, se ocuparía más capacitación en los y las docentes en cuanto a
esta variedad de formas de realizar experimentos ya que en la formación de
profesores y profesoras de ciencias esto se ve limitado al uso de laboratorio
para ilustrar conceptos estudiados desde la teoría. No se promueve una actitud
tan activa del estudiantado en el sistema educativo costarricense y
difícilmente los y las docentes puedan enseñar algo que no conocen.
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